Paul Faurie, de Collectors Wine World, nos habla de la evolución de la cultura del vino en Mallorca, el arte de las bodegas privadas y el placer de combinar vinos excepcionales, hogares con encanto y estilo de vida mediterráneo.
Entrevista para Scout Mallorca
Paul Faurie · Collectors Wine World

Originario de Burdeos, una de las regiones vinícolas más prestigiosas del mundo, Paul Faurie ha construido su trayectoria profesional en torno a su pasión por el vino, la gastronomía y las personas que hay detrás de ambos.
Con formación en economía y marketing, y varios años de experiencia trabajando con bodegas de toda Mallorca, ha desarrollado un profundo conocimiento del panorama vitivinícola de la isla, de sus productores locales y de su identidad en constante evolución.<br/>Tras trabajar con reconocidas bodegas mallorquinas, se incorporó a Collectors Wine World como responsable de ventas para las Islas Baleares. Hoy, Paul combina su experiencia internacional en el mundo del vino con su estrecho vínculo con Mallorca.
En esta conversación, descubrimos su visión de la cultura del vino en la isla, el arte de crear una colección privada de vinos y cómo los vinos excepcionales, los hogares con encanto y el estilo de vida mediterráneo se unen de forma natural.
∴ Vino y Mallorca ∴
Trabajas con algunos de los vinos más prestigiosos del mundo. ¿Qué hace de Mallorca un lugar tan especial para los amantes del vino?
Mallorca ofrece una combinación muy especial de paisaje, gastronomía, arquitectura y calidad de vida. Pero hay otro fenómeno interesante: cada vez más personas eligen pasar largas temporadas en la isla. Proceden principalmente de distintos países europeos, pero también de Estados Unidos y de otras partes del mundo.
Muchas de estas personas han viajado por todo el mundo y sienten una gran pasión por el vino. Cuando están en Mallorca, quieren seguir disfrutando de los vinos que conocen y aprecian, pero también sienten curiosidad por descubrir los productores locales y las variedades de uva propias de la isla.
Creo que esta convivencia hace que Mallorca resulte especialmente atractiva para los amantes del vino: poder descubrir un vino local un día y, en otra ocasión, descorchar un gran Burdeos, Borgoña o Champán. Todo ello en un entorno que invita a disfrutar de la buena gastronomía y a compartir momentos inolvidables alrededor de la mesa.
Desde tu punto de vista, ¿cómo ha evolucionado la cultura del vino en Mallorca en los últimos años? ¿Y qué crees que muchos de los amantes del vino que visitan la isla todavía no han descubierto?
Pasé más de quince años trabajando con bodegas de Mallorca, una experiencia que me permitió conocer de primera mano el trabajo de los productores locales. Sigue siendo una parte fundamental de mi vínculo con la isla.
Desde esa perspectiva, resulta especialmente gratificante ver cómo los vinos mallorquines han ido desarrollando una identidad propia. Cada vez despiertan más interés las variedades de uva autóctonas y la elaboración de vinos capaces de expresar el carácter del lugar del que proceden.<br/>También percibo una mayor curiosidad entre los aficionados al vino: quieren saber quién está detrás de cada botella, cómo trabaja y qué historia tiene que contar su viñedo.
Quizás lo que algunos visitantes todavía no han descubierto es la diversidad de los vinos mallorquines. Merece mucho la pena visitar diferentes bodegas y conocer sus estilos, ya que cada una ofrece su propia interpretación de la isla.<br/>Por eso estamos incorporando cada vez más vinos locales a nuestra selección: queremos compartir esta riqueza con nuestros clientes.
Collectors Wine World reúne vinos de algunas de las grandes regiones vinícolas del mundo. Cuando alguien descubre Mallorca a través de sus vinos locales, ¿qué otras regiones o estilos le recomendarías explorar?
Depende totalmente de cada persona. Para mí, recomendar un vino siempre empieza por escuchar.
Después de descubrir los vinos mallorquines, algunos se sienten atraídos por Borgoña; otros empiezan a interesarse por Burdeos, Champán, Italia, Alemania u otras grandes regiones vinícolas españolas. Una de las facetas más fascinantes del mundo del vino es, precisamente, la posibilidad de viajar de una región a otra y descubrir qué hace que cada una sea tan diferente.
También organizamos catas privadas siguiendo esta misma filosofía. Podemos preparar una cata dedicada exclusivamente a Mallorca, pero también centrada en Borgoña, Burdeos, Champán, vinos emblemáticos o productores concretos.
Además, representamos a la casa de Champán Frerejean Frères en Mallorca y en el conjunto de las Islas Baleares. Se trata de una maison cuyos champanes tienen un carácter especialmente gastronómico. Creo que encaja a la perfección con Mallorca, porque aquí gran parte del placer de disfrutar del vino se vive alrededor de la mesa.
∴ El Vino y La Casa ∴
Tener una bodega privada en casa tiene un atractivo muy especial. En tu opinión, ¿qué es lo que transforma una bodega de un simple espacio para almacenar botellas en una auténtica parte del hogar y de su estilo de vida?
Una buena bodega privada debe reflejar la personalidad de quienes viven en la casa.
No me interesa especialmente llenar una bodega simplemente de nombres prestigiosos. Lo primero que quiero es entender qué les gusta beber a sus propietarios, qué tipo de cocina disfrutan, cuándo están en Mallorca, cuánto tiempo pasan aquí, quiénes son sus amigos, cómo les gusta recibir invitados y qué tipo de momentos desean vivir en su hogar.
También es importante saber si pasan principalmente los meses de verano en Mallorca o si vienen también en Navidad, primavera u otoño. Alguien que organiza fiestas de verano tendrá necesidades muy diferentes a las de quien disfruta sobre todo de pequeñas cenas familiares durante el invierno.
Para mí, una bodega se convierte verdaderamente en parte del hogar cuando está concebida en función de la vida que se desarrolla en él.
Si asesoraras a alguien que está diseñando una bodega en una finca mallorquina, ¿qué elementos considerarías esenciales, tanto desde el punto de vista práctico como estético?
Por supuesto, las condiciones de conservación son fundamentales. En Mallorca, teniendo en cuenta las temperaturas que podemos alcanzar durante el verano, el control climático y la estabilidad de la temperatura son especialmente importantes. También prestamos mucha atención a este aspecto en nuestro propio servicio: los vinos que tenemos en Mallorca se entregan mediante transporte refrigerado y se conservan en instalaciones con temperatura controlada.
Pero, una vez resueltos los aspectos técnicos, llega lo que realmente me interesa: construir la propia colección de vinos.
No diseñaría la misma selección para alguien que pasa tres meses al año en Mallorca que para alguien que prácticamente vive aquí. Hay que tener en cuenta qué vinos consume habitualmente, cuáles reserva para ocasiones especiales, qué tipo de gastronomía disfruta, cuántas personas suele recibir en casa e incluso qué vinos gustan a sus amigos.
La bodega debe ser, sin duda, bonita, pero, por encima de todo, tiene que ser funcional.
Imagina que tuvieras que elegir una propiedad en Mallorca para alguien que siente una auténtica pasión por el vino. ¿En qué te fijarías? ¿En el terreno, en un viñedo, en la bodega, en la arquitectura, en la ubicación o en una combinación de todos estos elementos?
Probablemente, una combinación de todos estos elementos.
No creo necesariamente que un amante del vino tenga que ser propietario de un viñedo. Puede que sea mucho más importante contar con una casa acogedora en la que compartir experiencias, una buena cocina, espacios exteriores, un comedor donde recibir a los amigos y, por supuesto, un lugar adecuado para crear una magnífica bodega.
La arquitectura también importa, porque el vino forma parte de una experiencia. No es lo mismo abrir una botella simplemente porque forma parte de tu colección que hacerlo en el momento adecuado, con las personas adecuadas y en un lugar que invite a prolongar la sobremesa.
∴ Viñedos y Estilo de Vida Mallorquín ∴
Muchas personas sueñan con tener una propiedad con su propio viñedo. Desde tu experiencia, ¿cuál es la realidad que se esconde detrás de ese sueño? ¿Qué debería saber alguien antes de embarcarse en un proyecto así?
Es un sueño maravilloso, pero creo que es importante distinguir entre disfrutar de tener unas viñas en tu propiedad y querer realmente producir vino con una ambición seria.
Un viñedo requiere tiempo, conocimientos y personas que sepan cómo cuidarlo. Por eso, mi primera recomendación sería definir exactamente qué se busca: ¿quieres tener unas cuantas cepas porque forman parte del paisaje y del placer de poseer una finca? ¿Te gustaría elaborar una pequeña cantidad de vino para consumo privado? ¿O quieres desarrollar un auténtico proyecto vitivinícola?
Son experiencias muy diferentes.
Lo importante es asegurarse de que el proyecto sea coherente con el estilo de vida que el propietario desea llevar en Mallorca y contar, desde el principio, con profesionales especializados en viticultura y enología.
¿Cuál es la diferencia entre tener simplemente unas viñas en una propiedad y crear una auténtica experiencia en torno al vino y al sentido de pertenencia al lugar?
Para mí, la diferencia está en todo lo que sucede alrededor de esas viñas.
Puedes tener un pequeño viñedo precioso, pero la experiencia comienza realmente cuando ese paisaje pasa a formar parte de la vida de la casa: cuando puedes pasear entre las cepas, recibir a tus amigos, degustar vinos, organizar una comida, celebrar una cata o compartir la historia de lo que allí se cultiva.
Lo mismo ocurre con una bodega privada. Lo importante no es simplemente tener botellas o poseer unas viñas, sino crear momentos y experiencias en torno a ellas.

¿Estás observando un interés creciente por parte de los compradores internacionales en propiedades con viñedos, bodegas privadas o terrenos aptos para el cultivo de la vid?
Sí, cada vez más compradores internacionales adquieren fincas con viñedos o crean sus propias bodegas para elaborar vino, en ocasiones con la intención de comercializarlo.<br/>Es un proyecto muy atractivo, pero la elaboración del vino es un oficio que requiere conocimientos, experiencia y dedicación. No es algo que se pueda aprender ni improvisar de la noche a la mañana.
Más allá de la gestión del viñedo y de la elaboración del vino, hay que tener en cuenta una inversión inicial considerable, costes de mantenimiento continuos y una importante carga de trabajo administrativo.<br/>Quienes llegan desde fuera del sector no siempre son plenamente conscientes de esta realidad cuando se embarcan por primera vez en un proyecto de este tipo. Por eso, es fundamental contar con profesionales especializados y comprender exactamente todo lo que implica antes de dar el primer paso.
A un amante del vino que disponga de los medios para desarrollar esta pasión en su hogar en Mallorca, sin duda le recomendaría crear una bodega privada interesante, con una selección de vinos adaptada a sus gustos y a su estilo de vida.
Ahí es donde podemos ayudar: teniendo en cuenta cuándo están en la isla, qué les gusta cocinar, cómo reciben a sus amigos y qué vinos desean descubrir o reservar para el futuro.<br/>Una bodega concebida de esta manera puede proporcionar un enorme placer y evolucionar junto a sus propietarios a lo largo de los años.
∴ El Placer de Disfrutar del Vino ∴
¿Cómo sería para ti la experiencia vinícola perfecta en Mallorca? ¿Un largo almuerzo, una cena con amigos, una tarde en una terraza al atardecer o algo completamente diferente?
Probablemente sería algo bastante sencillo.
Una buena mesa, personas con las que realmente te apetezca compartir el tiempo, buena comida y, sobre todo, ninguna prisa.
Mallorca invita especialmente a disfrutar de este tipo de experiencias. Un almuerzo puede comenzar a primera hora de la tarde y prolongarse durante horas, o una cena puede empezar en una terraza mientras se pone el sol y terminar mucho más tarde de lo previsto.
Para mí, ahí reside el verdadero lujo del vino: no necesariamente en la botella más cara o más exclusiva, sino en la armonía perfecta entre el vino, la gastronomía, el entorno y las personas que nos acompañan.
Si pudieras elegir una sola botella para descorchar en una preciosa finca mallorquina durante una noche de verano, ¿cuál elegirías y por qué?
Elegiría una botella de Champagne Frerejean Frères Cuvée des Hussards 2013. Es un champán de gran profundidad, pero al mismo tiempo elegante y especialmente versátil para acompañar la gastronomía. Para mí, es perfecto para una noche de verano en Mallorca.
Además, tiene un significado especial para mí porque representamos a Frerejean Frères en Mallorca y en el conjunto de las Islas Baleares, y conozco muy bien el estilo de esta maison. Valoro especialmente su combinación de precisión, complejidad y capacidad para acompañar toda una comida.
En una finca mallorquina, al atardecer, en buena compañía y disfrutando de una cena sin prisas, creo que sería la botella perfecta. No lo concibo simplemente como un champán para el aperitivo, sino como un vino capaz de acompañar toda una experiencia gastronómica.
Y si hoy pudieras guardar una botella en una bodega privada y olvidarte de ella durante diez años, ¿cuál elegirías?
Hay muchos grandes vinos que merece la pena comprar con la intención de dejarlos evolucionar en botella. Los mejores vinos de Burdeos, determinadas referencias de Borgoña y algunos de los vinos más emblemáticos de Italia tienen un extraordinario potencial de guarda.
Personalmente, podría elegir varias botellas. Un Château Margaux 2000, por ejemplo, porque es una gran añada y un vino que representa a la perfección la elegancia de Burdeos.<br/>También podría decantarme por un Domaine Comte Georges de Vogüé Chambolle-Musigny Les Amoureuses 2023, porque Borgoña tiene esa fascinante capacidad de evolucionar con los años, ganando en matices y complejidad.<br/>O un Masseto 2020, uno de los grandes vinos de Italia que tendría todo el sentido en una bodega privada.
Pero quizá lo más importante no sea simplemente elegir la botella con mayor potencial de guarda. Me gusta la idea de comprar hoy un gran vino, conservarlo durante diez años y vincularlo a un momento especial de la vida: una nueva casa en Mallorca, una celebración o una nueva etapa para la familia.
Cuando finalmente descorchas esa botella, no solo descubres cómo ha evolucionado el vino, sino que también vuelves a conectar con una parte de la historia que has vivido durante esos diez años.
Una última pregunta…
¿Qué crees que hace que Mallorca resulte especialmente atractiva para alguien que aprecia no solo los grandes vinos, sino también las casas con encanto, el entorno natural, la arquitectura y el estilo de vida mediterráneo?
Creo que Mallorca permite reunir todos estos elementos de una manera muy natural.
Hay lugares extraordinarios en el mundo para disfrutar del vino, otros para descubrir la gastronomía y otros para admirar una arquitectura maravillosa o disfrutar del mar. En Mallorca, sin embargo, puedes integrar muchos de estos placeres en tu día a día.
Además, cada vez son más las personas de distintos países que no vienen a Mallorca simplemente de vacaciones. Pasan meses en la isla, trabajan en remoto desde aquí, tienen su propia casa, reciben a sus amigos y empiezan a desarrollar un vínculo mucho más profundo con Mallorca.
El vino encaja perfectamente con esta forma de vida, porque también habla de tiempo, de lugar, de gastronomía, de paisaje y de compartir momentos.
And I think that is precisely what makes Mallorca so special: you can have a wonderful home, discover the island’s wines and, at the same time, continue to enjoy access to great wines from the rest of the world. Mallorca allows you to bring it all together.
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Donde el Vino se Encuentra con el Arte de Vivir
En Mallorca, el vino forma parte de un estilo de vida que gira en torno al placer de compartir, disfrutar y rodearse de belleza. Descubre tres propiedades excepcionales donde la pasión por el vino encuentra su escenario perfecto.
Una Finca para los Amantes del Vino
Para quienes sueñan con llevar su pasión por el vino un paso más allá, esta excepcional finca en Montuïri ofrece algo verdaderamente especial: su propio viñedo, en el que ya se cultivan las variedades Prensal Blanc y Cabernet Sauvignon.<br/>Además, cuenta con un sótano que ofrece el espacio ideal para crear una bodega privada. Un hogar donde el placer de disfrutar del vino puede convertirse en parte de la vida cotidiana.

Donde el Estilo de Vida Mediterráneo se une al Placer del Buen Vino
Imagina terminar un día junto al mar compartiendo una magnífica botella de vino con familiares y amigos. Esta elegante villa de nueva construcción en Cas Català hace realidad ese estilo de vida, con una bodega privada, espacios interiores sofisticados y un precioso entorno mediterráneo.

Un Hogar Urbano para Disfrutar de Momentos Inolvidables en Torno al Vino
Para quienes disfrutan tanto de la energía de Palma como de una copa de vino elegida con esmero, este ático contemporáneo en Es Jonquet ofrece lo mejor de ambos mundos. Ubicado en la exclusiva promoción XO Jonquet, combina espectaculares vistas al puerto con unas instalaciones excepcionales, entre las que destaca una bodega comunitaria.

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En definitiva, Mallorca es mucho más que un lugar donde disfrutar de grandes vinos. Es un lugar donde construir una vida en torno a las cosas que realmente importan: un entorno privilegiado, conexiones auténticas, una gastronomía excepcional y el placer de compartir una botella especial con las personas adecuadas.
Quizás ese sea el verdadero arte de vivir en Mallorca: comprender que los mayores lujos no siempre son las cosas más exclusivas o valiosas que poseemos, sino los momentos que creamos a su alrededor.
Y, a veces, todo lo que se necesita es una casa maravillosa, una buena botella de vino y una mesa alrededor de la cual nadie tenga prisa.